21 junio, 2010
Resfriados, fin de curso y dudas existenciales
Estos dos constipados de garganta culminaron con una tos que yo denominaría empedernidamente crónica y que me duró, atención, seis semanas. Como ya estaba desesperada por dejar de toser, probé todos los remedios que me iban recomendando: desde el clásico jarabe de la tos, que ya me bebía como si fuera agua y que yo creo que me hacía toser más, hasta gárgaras con fórmulas magistrales caseras. Además, me podrían hacer cliente honorífica de los caramelos Halls y Pictolín de miel con limón.
Pero, ay de mí que aún con mi tos a cuestas (en la semana 4 de la misma), me empiezo a encontrar mal del estómago y esa misma tarde empiezo a expulsar de mi cuerpo por arriba y por abajo una cantidad inimaginable de sustancias poco agradables. Como no toleraba ni el suero, me deshidraté y desmineralicé, así que estaba hecha polvo. Estuve 3 días sin comer nada en absoluto y dos semanas con dieta suave. Lo único bueno es que hice operación biquini express sin proponérmelo, aunque ya he recuperado algo del peso perdido.
No contenta con esto, se me ocurre coger otro constipado que, por supuesto, me contagia mi hijo, esta vez de nariz. Cuatro días más de orificios nasales taponados y de comer con la boca abierta para poder respirar. Luego, aunque parezca increíble, aún me esperaba otro constipado que empalmé con el anterior, éste era otra versión con moquetes verdes y espesos que me taponaban los oídos.
Hoy, por fin, puedo decir que he recuperado la salud. Lo diré con la boca pequeña, por si acaso. Pero, como cada fin de curso, un año más vuelven a asaltarme las dudas y a flaquearme el ánimo. Estoy cansada de dar tumbos, de la incertidumbre y de no poder hacer planes de futuro que me permitan estar con mi hijo y tener algo de tiempo libre.
Empiezo a plantearme otras opciones. Recientemente leí en un foro de intérpretes de lengua de signos la siguiente reflexión: "¿Cuál es el futuro de nuestra profesión? ¿Cambiar de profesión?". Aunque todas las personas que nos dedicamos a esto lo hacemos por vocación, llega un momento en que te preguntas cuáles son tus prioridades en la vida y te das cuenta de todo lo que sacrificas por seguir tus anhelos profesionales. De momento, como cada año, toca esperar. Esperar una nueva oportunidad, un nuevo reto y nuevas ilusiones que me ayuden a seguir por el camino que he elegido una y otra vez. Y si es el momento de tomar otro rumbo, confío en que se aparte toda esta maleza que hay ahora en mi cabeza y aparezca una nueva senda ante mis pies. Y espero tener la suficiente valentía para emprender mi viaje por ella sin volver la vista atrás, aunque mis ojos se llenen de lágrimas y mi mochila esté cargada con los recuerdos de lo que fue un largo y bonito sueño.
04 junio, 2010
El adiós de los "Perdidos"
Por fin he visto el final de una de las series que más me ha tenido enganchada en los últimos años: Lost (Perdidos). He necesitado un día entero para asimilar y analizar todo lo que sus creadores han intentado explicar en un doble capítulo lleno de emociones y preguntas sin respuesta.Más allá de los misterios y sucesos sobrenaturales que acontecen en la isla, en mi opinión, "Perdidos" es una serie que habla de las personas, de cómo somos y de lo que somos capaces de llegar a hacer en situaciones extremas. En la primera y segunda temporada nos vamos sumergiendo en las vidas de sus personajes y en las relaciones entre ellos, y nos damos cuenta de que no son tan diferentes a nosotros. Todos tienen sus virtudes y sus defectos. La serie combina de manera magistral el presente y el pasado, haciendo que entendamos que todos actuamos de cierta manera por lo que hemos vivido o aprendido en nuestra vida. Hasta el comportamiento más ruín tiene su por qué, y aprendemos a entender y aceptar a cada personaje tal y como es.
Está claro que era un reto muy complicado atar todos los cabos y dar todas las explicaciones necesarias y sinceramente, me ha gustado el toque emotivo y espiritual con el que han decidio cerrar la serie.
La historia de Jacob y su hermano nos recuerda a Caín y Abel, a Dios y al Demonio, a la eterna lucha entre el bien y el mal. Para mí es una metáfora de lo que existe dentro de nosotros mismos: dos naturalezas que están en constante pugna. La luz brillante del interior de la isla para mí es la energía que subyace en todo lo creado y que posibilita la existencia de la vida (Dios). Si esa luz desaparece, todo lo creado (simbolizado por la isla) también.
En cuanto al limbo en el que se reencuentran los personajes y donde recuerdan su vida en la isla, hemos oído muchas veces que cuando alguien muere se reencuentra con sus seres queridos y revive los asuntos que cree haber dejado pendientes. Una característica de los personajes es que todos, de una forma o de otra, estaban solos, "perdidos" de alguna manera o tenían alguna carencia al llegar a la isla, y lo vivido allí se convierte para ellos en lo más importante de sus vidas. Es de lógica que cuando mueran se encuentren. En esta especie de limbo, inconsciente de lo que ocurre, cada uno intenta redimirse de sus errores, hasta que finalmente encaja todas las piezas, se reencuentra con todos los que significaron algo para él y puede, por fin, ir en paz.
La serie termina como empezó, retomando el protagonismo de Jack, el héroe previsible, al fin seducido por la isla, en esta fábula llena de fantasía, pero que alude claramente a nuestra realidad como seres humanos. Me quedo con la escena en la que Jack, apenas con un hilo de vida, sonríe al ver volar el avión por encima de su cabeza, y ese primerísimo plano de su ojo cerrandose para siempre.
05 enero, 2010
Avatar, ecologismo en 3D
Reconozco que fui con muchas expectativas y con mucho miedo a que éstas se vieran truncadas. Sin embargo, salí del cine satisfecha tras un espectáculo tridimensional de casi 3h.
La película arranca cuando el protagonista se embarca en un viaje de 6 años hacia el planeta Pandora, donde asumirá el trabajo en un principio asignado a su hermano. Allí descubrirá un mundo lleno de peligros, pero con una gran riqueza natural y humana. Y es precisamente la riqueza natural la que ha llevado a los humanos allí. El objetivo de la expedición es expoliar el nuevo mundo, extrayendo un mineral muy valioso para la Tierra.
Nuestro protagonista se meterá en la piel de un avatar medio alienígena, medio humano y conocerá a los nativos de Pandora, que están en plena conexión con el mundo que les rodea y viven en armonía con el medio que les sustenta. El conflicto entre ambas razas es entonces inevitable.
La trama se desarrolla de forma bastante predecible, pero siguiendo en todo momento los deseos del espectador. Los efectos especiales son espectaculares, teniendo en cuenta que gran parte del metraje es totalmente irreal, aunque los indígenas y avatares estén dotados de un realismo apabullante. En cuanto a los efectos 3D, hacen que te sumerjas aún más en la historia. Se agradece sobre todo la falta de efectos que sobresalgan excesivamente de la pantalla y ataquen el rostro del espectador.
En cuanto al transfondo, la película quiere ser una llamada de atención a nuestras conciencias sobre la forma en la que tratamos a nuestro propio mundo. Pandora simboliza una Tierra virgen, inexplorada y en armonía. En este entorno idílico contrasta con mayor claridad el afán depredador natural del ser humano. Se trata de una elección acertada, puesto que, en el caso de nuestro planeta, parecemos estar insensibilizados a las barbaridades que hacemos con la naturaleza y con nuestros congéneres.
Por otra parte, la cinta critica el militarismo y la idea de "guerra preventiva", o el "combatir el terror con el terror", tan presente hoy en las mentes de los dirigentes mundiales.
Por último, aunque muy ligero, la película tiene cierto toque de misticismo, pues sugiere que todos los seres vivos estamos conectados a través de una energía que nos mantiene vivos y en armonía. El problema de los seres humanos es que no percibimos esta conexión, y por ello no somos conscientes de lo que le hacemos a nuestro planeta.
En resumen, una película que recomendaría, pero eso sí, reservar vuestra entrada con anticipación y en una sala que la proyecte en 3D.
19 septiembre, 2009
El retoño de Dexter
Ya queda poco para el estreno en Estados Unidos de la 4ª Temporada de la serie "Dexter" (27 de septiembre de 2009) y la cadena Showtime ha lanzado una divertida promoción, que tiene como protagonista al retoño de nuestro asesino favorito. Sin duda la llegada del niño va a dar mucho juego. ¿Habrá heredado los impulsos asesinos de su padre? ¿Sobrevivirá Dexter a las noches en vela y los cambios de pañal? Muy pronto tendremos la respuesta a estas preguntas.
Distrito 9. La parte oscura del ser humano
He visto recientemente la película "Distrito 9" y me ha movido a escribir una reseña, cosa que no me pasaba hacía tiempo. Pues últimamente las películas pasan sin pena ni gloria ante mis retinas. Esta cinta tiene demasiadas peculiaridades para pasar inadvertida. Según avanza la trama, y como le sucede al protagonista, sufres una metamorfosis Kafkiana que te desconcierta y te crea una sensación de malestar, rabia e indignación que va en aumento hasta la catarsis final. Al comienzo, como pasa siempre que nos enfrentamos a lo desconocido, el rechazo hacia el diferente, la incomprensión de sus actos, el alineamiento con los que consideras los "tuyos". Poco a poco, pasas a ponerte en la piel del otro y a darte cuenta de la importancia de la comunicación.
La película habla sobre todo de la parte oscura del ser humano, de hasta dónde somos capaces de llegar en nuestro afán de sentirnos los más poderosos. Deseamos sobresalir por encima de todo y todos. Buscando incansables nuestra propia grandeza. No nos damos cuenta de que reside en nuestro interior y de que la única forma de conseguirla es amando y respetando a nuestros hermanos, por muy diferentes que éstos nos parezcan.
Guiños a la metamorfosis de Kafka, reminiscencias del nazismo más rancio y un protagonista descerebrado y egoísta cuyas ideas y objetivos se van transformando a lo largo de la historia, aunque más lentamente de lo que sería deseable para el espectador. El amor será lo único que permanezca inmutable en su odisea.
Otro aspecto que nos mueve a la reflexión es el hecho de que el Distrito 9 esté justamente situado en Sudáfrica, y de que la mayoría de personas que aparezcan en el simulado reportaje echando pestes de los "bichos" sean de raza negra. Sin duda una forma de señalar que son muchas las ocasiones en que los perseguidos se convierten en los perseguidores más crueles. Véase el caso de los judíos.
Sin duda se trata de una película recomendable, siempre que pasemos por alto las altas dosis de violencia y tiros, que parece que no pueden faltar en cualquier película americana de ación y miremos hacia el espíritu del film y el mensaje que pretende transmitir: los humanos podemos llegar a ser así de miserables. Despertemos ya y decidamos hacer un mundo mejor.
13 septiembre, 2009
Gripe A: el negocio del miedo
De mayor quiero ser funcionaria
Tras pasarme el mes de agosto trabajando, tenía la esperanza de empalmar con otro empleo a principios de septiembre. Y un trabajo de los buenos, para la administración pública. Pero cuando el 1 de septiembre me planté en mi hipotético futuro lugar de trabajo, que por derecho de bolsa de trabajo me pertenece, me encuentro con que los funcionarios de turno ni se han inmutado ante el hecho de que hay personas sordas allí, y de que van a necesitar intérprete.
Cuando me ve aparecer la persona que debe presentar el informe para que me contraten me dice: "¡Uy! Qué bien que hayas venido. Está bien que nos recuerdes el tema. No sé cuantos sordos hay este año. Ve y pregunta en secretaría. Por cierto, ¿me haces un favor? Dile que te busque los papeles para que pueda hacer el informe y me dejas una fotocopia en mi mesa".
Vamos a analizar en profundidad y a traducir a un lenguaje comprensible las frases anteriores: "Uy, tú por aquí. Ni me acordaba de que tengo que pedir un intérprete para atender a estos sordos pesados. Pero no pasa nada. Como yo cobro todos los meses haga el informe o no y me importa 3 pepinos que dependas de mi informe para empezar a trabajar... Ah, y aprovechando que has aparecido, podrías quitarme un poco de trabajo y pedirle a la secretaria que te dé unos papeles que tendría que pedir yo, pero es que no me apetece hacer tanta cola. Pierde tú la mañana y traemelos. Así a lo mejor redacto el informe antes".
Y unos días más tarde, consigo localizar al inspector que ha de autorizar mi contrato. Después de 2 horas esperando a que me atienda, le explico que mi contrato acabó en junio, pero que me "pidieron" (si te niegas puede que al año que viene no estés aquí) que atendiera como intérprete a un sordo en septiembre 2 días. Además, en junio inspección me llamó para "pedirme" que me desplazara a otro centro a atender a otra persona sorda, cuando estaba adscrita a mi centro y legalmente no debería acudir.
Con cara de "¿y a mí que me cuentas?", me dice que sí, que le consta que muy amablemente colaboré en el incidente que surgió en junio, y que me agradece enormemente que haya asistido al centro en septiembre esos 2 días a atender al sordo en cuestión, pero que como el centro no ha solicitado el recurso todavía este año, pues que toca esperar.
Una vez más, traduzcamos: "Menudo rollo me estás soltando y justo ahora que mis compañeros me esperan para tomarme un café. Eres una capulla por aceptar trabajar gratis, pero gracias a gente como tú nos ahorramos una pasta que no veas. Mejor vete a tu casa y no me molestes más, porque hasta que no tenga en mi mesa el informe no pienso mover un dedo, y menos por tí, que no tienes enchufe ninguno. Y da gracias de que no haya nadie con tu titulación que lo tenga, porque si no este "chollo" de trabajo ni lo habrías olido".
Resumiendo: que me llamarán como pronto en octubre-noviembre. Y como todo va tan bien en la administración, no empiezas a cobrar hasta 2 meses después de haber empezado a trabajar. Eso sí, luego tu cuenta baila la sardana al cobrar los 2 meses de golpe.
Viva los funcionarios y su culo gordo. Estoy hasta el moño de tener que preocuparme de qué pasará el mes que viene. Yo de mayor quiero ser funcionaria, y tocarme el higo como esta gente, tener mis vacaciones pagadas y que me la bufe todo lo que no sea mirarme el ombligo. ¿Opositar cuándo y a qué? He ahí la cuestión. Pero tened por seguro que lo haré.
24 agosto, 2009
Las delicias del pueblo
No es mi pueblo, que conste, pero mis padres se han sumado a la moda de alquilar una casita de pueblo para todo el año y pasarse allí fresquitos todas las vacaciones de verano. Y, cómo no, había que ir a disfrutarla aunque fuera un poquito.
Los pueblos son en sí mismos un micromundo en el que o encajas o estás perdida. Nada más llegar, mi madre nos informó de las nociones básicas que son necesarias para sobrevivir: 1 Cuidado con lo que dices o haces, porque siempre hay como mínimo dos ojos mirándote y una oreja escuchándote; 2 esos ojos y orejas van acompañados de una boca que luego se dedica a contar el chisme en cuestión; 3 No intentes pasar despercibida, no lo vas a conseguir. 4 saluda a "to quisqui" aunque no tengas ni puñetera idea de quién es, ellos saben tdos quién eres y qué haces allí.
A continuación, está todo aquello que debes saber de los vecinos para no meter la pata y estar al loro de lo que sucede en el lugar. Por ejemplo, es importante saber que el carnicero es gay, así que no sirve de nada intentar ligar entre corte de entrecôte y panceta. La señora Dolores habla por los codos y es mejor no darle conversación si quieres llegar a casa para cenar. El hijo del señor Andrés vende patatas, cebollas y tomates. Los huevos los tiene un poco pasados. La panadera y la de la frutería son unas antipáticas, así que si no te saludan no te lo tomes como algo personal. El socorrista de la piscina está separado, está en edad de merecer y tiene dos hijos. Además, todas las abueletas que van a la piscina se lo comen con los ojos.
Después de estar bien enterados de todo, se nos permite salir a la calle y disfrutar de las delicias del pueblo: el sol de la piscina, el airecillo de la tarde, los paseos a las fuentes... Han sido unos días de tranquilidad y desconexión de la rutina.
Como todos no cabemos en la casita, primero he ido yo, y ahora en agosto le ha tocado a mi hermana. Y parece ser que o no le han explicado bien las normas básicas de superviviencia en el pueblo, o se las ha pasado por el... (conociéndola, va a ser lo segundo), porque nada más llegar, se ha liado con el socorrista, poniéndole los cuernos a su marido y echando por los suelos el buen nombre de la familia, ja ja. En fin, bromas a parte, han sido unos días inolvidables y una nueva experiencia que ha valido la pena vivir.
17 junio, 2009
Los hombres que odian a las mujeres
Hacía ya meses que no leía ningún libro y lo achacaba a que no tengo tiempo, pero la excusa quedó en evidencia cuando cogí entre mis manos un ejemplar de "Los hombres que no amaban a las mujeres". Desde entonces (no hace muchos días), cualquier momento es bueno para leer unas páginas: en el metro, en los descansos del trabajo, antes de acostarme... y es que engancha desde el principio hasta el final.
Leyéndolo me acordé fugazmente de la serie de televisión "Twin Peaks", que devoré en mi adolescencia y que a los de mi generación nos parecía lo más de lo más. ¿Quién mató a Laura Palmer? El agente Cooper era tema de conversación en el vestuario femenino del instituto. Hace unos años sacaron la serie completa en DVD y emocionada, me puse a ver el primer capítulo. ¡Casi me da un ataque de risa! Cómo cambian las cosas y la perspectiva con los años.
Pero volvamos al libro. No deja de chocarme el hecho de que en Suecia, ejemplo siempre perfecto de la sociedad del bienestar, esté tan extendida la lacra de la violencia de género. Parece ser que cuanta más igualdad conseguimos las mujeres, más se encabritan los machistas trasnochados.
Tras leer los datos que da Larsson sobre la violencia contra la mujer en su país (las cifras son escalofriantes), me dio por hacer una pequeña retrospectiva de los momentos en mi vida en los que he sufrido algún tipo de abuso como mujer. Y no han sido pocas las ocasiones que he recordado. Son situaciones triviales (en mi caso) que pasamos por alto diciendo "son cosas que pasan", pero que van minando nuestra auto estima como mujeres e incluso nos hacen sentirnos culpables.
Lo que más me sorprende es que, siendo como soy una persona bastante asertiva en mi entorno cercano, nunca he respondido a estos abusos con indignación, ni me he defendido. En todos los casos, he huido de la situación. Y no hablo de cuando era una niña, sino de cuando tenía conciencia plena de lo que me estaba sucediendo y me sentía indignada por ello.
Creo que las mujeres sentimos vergüenza de confesar estas pequeñas situaciones, esos tocamientos en los transportes públicos, esos comentarios groseros, esas insinuaciones que pretenden hacerte sentir como una fulana. No sé la razón, pero puede que en el fondo nos sintamos culpables y pensemos que es natural que algunos hombres se comporten así, y que hay que soportarlo. Tememos que si gritamos en el metro "¡deja de tocarme el culo, guarro asqueroso!", todos van a pensar que estamos locas, y que nos imaginamos las cosas. ¿Aún vale más la palabra de un hombre que la nuestra? Son pequeños gestos que nos recuerdan cuál es nuestro lugar todavía hoy en una sociedad que se dice avanzada.
Las mujeres tenemos que tomar aún las riendas de nuestra sexualidad y aceptarla, para que nadie pueda poner en duda nuestra integridad y podamos defendernos de estas "agresiones". Yo, por mi parte, prometo no volver a soportar ninguna de estas situaciones en silencio. ¿Y vosotras? Si unimos nuestras voces, pronto acallaremos a todos esos hombres que aún odian a las mujeres.
16 abril, 2009
Pedid y se os dará
A principios de marzo, iba a finalizar mi baja por maternidad y estaba buscando como loca ofertas de empleo en Internet de lo más variopinto: administración, secretariado con idiomas, sector de las ONGs, etc. Y un buen día me llaman para comunicarme que posiblemente me llamen de una bolsa de empleo en la que figuro desde el 2003. Esta bosa no suele moverse casi nada. De hecho, sólo hemos trabajado a través de ella 2 personas. Además, nunca suelen llamar a estas alturas de año, por lo que fue una sorpresa inesperada y muy agradable. Ahora estoy trabajando.
Como ya comenté en la entrada anterior, no es la primera vez que me he encontrado en una encrucijada laboral y la vida me ha empujado a seguir en la misma dirección. Siempre que me siento perdida, confusa o estoy indecisa con respecto a una disyuntiva o problema importante, sea de la índole que sea, pido a la parte de mí que sabe, la parte espiritual, que me guíe en lo que más me convenga. Os aseguro que siempre he recibido una respuesta. Pedid y se os dará.
No todas las respuestas son las que esperas o te gustarían, pero ¿quiénes somos nosotros, con nuestra estrechez de miras, para cuestionar el plan que el universo nos tiene a todos reservado? En este plan, todos estamos conectados y nuestras decisiones y actos influyen en los demás más allá de lo que podamos llegar a imaginar. Me dejaré llevar, pues, por el río de la vida, porque no tiene sentido nadar contracorriente. Me dejaré mecer dulcemente cuando los meandros zarandeen mi barca. Pues al final del viaje, está el mar. Allí, todos los ríos se encuentran. Allí, todos somos uno.
06 marzo, 2009
Un curso de milagros
Hacía tiempo que no hacía una reseña de un libro, pero es que éste es mucho más que un libro. Desde que empecé a hacer el curso, se ha ido convirtiendo poco a poco en algo así como mi Biblia. Una Biblia sin iglesias, sin guías espirituales y sin normas restrictivas.
Para aquellos que no lo conozcais, el curso de milagros es un libro que aseguran que canalizó la Dra. Helen Schucman, catedrática de psicología médica de la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad de Columbia, en Nueva York y que el Dr. William Thetford escribió. La Dra. Schucman, una persona que no se consideraba ni mucho menos religiosa ni espiritual, asegura que la fuente que le dictó el texto es el propio Jesucristo.
Sé que esto a los católicos les resultará blasfemo, y lo respeto, pero no pretendo abrir un debate sobre la veracidad del origen del escrito, sino que voy a limitarme a exponer mi experiencia con el mismo. Si bien utiliza la terminología del cristianismo, sus enseñanzas pueden aplicarse de manera universal.
El libro está enfocado al estudio espiritual. Consta de 3 partes. En primer lugar, un texto teórico, en el que se va desgranando el propósito del curso y describiendo los dos estados posibles en el ser humano: el del ego, que es en el que nos encontramos todos ahora, y el del Hijo de Dios, que ha aceptado que es uno con Dios y con todos sus hermanos (toda la humanidad).
En segundo lugar, las lecciones. 365 frases o afirmaciones con las que trabajar todos los días del año, aunque no es necesario hacer una por día.
Por último, está el manual para el maestro, que aclara algunos puntos y terminología que aparece en el texto.
Lo bueno de este curso es que no te pide que te lo creas ni que leas el texto si no quieres. Sólo con hacer las lecciones, que tampoco es necesario creerse, se produce el aprendizaje.
El propósito del curso es muy simple: llegar a ser feliz. Al fin y al cabo, eso es lo que pretendemos conseguir todos en nuestra vida, pero, ¿por qué aunque la busquemos con tanto empeño no logramos conseguirla? El libro explica que el motivo es que buscamos incansablemente donde no se encuentra, esto es, fuera de nosotros mismos.
Todo lo que nos sucede (tanto lo bueno, como lo malo) lo atribuimos a causas externas. Nos decimos ¿Cómo voy a ser feliz, si esta persona me hace la vida imposible, si no tengo dinero, si mi trabajo no me satisface, si mi pareja no colma todas mis expectativas...? Pero a veces conseguimos algunas de esas cosas y seguimos sin ser felices. Nada es suficiente. El libro te dice que puedes ser feliz aquí y ahora. El pasado y el futuro no existen. Sólo existe el presente, el ahora. La clave está en la aceptación de todo lo que sucede en tu vida en este momento. Todo está ahí para que aprendas a ser feliz, todo está ahí para que te aceptes a ti mismo y a los demás como lo que sois: seres maravillosos e inocentes. El mundo que vivimos es una ilusión. Somos actores en un escenario que se nos antoja real. Tanto el bueno, como el "malo" hacen su papel, pero en las bambalinas todos son iguales e inocentes. Cuando sabes esto y actúas en consecuencia, se producen los milagros.
Después de un año leyendo el texto y siguiendo las lecciones (voy por la 170), puedo decir que mi vida ha cambiado mucho. Internamente, no soy la misma ni por asomo. No sé cómo, pero mi mente se ha aquietado. Ya no estoy todo el día dándole vueltas a las cosas y a las situaciones. Empiezo a ver a esa persona que me cuesta soportar y contra la que a menudo tengo "pensamientos de ataque" como a una aliada que proyecta lo que tengo dentro para que yo sea capaz de verlo y sanarlo. "Quien bien te quiere te hará llorar". Cuán cierta es esa frase. Qué sencillo es coger el papel de madre amorosa, de amigo fiel y qué duro escoger el de asesino despiadado que recibe la ira y el odio de sus hermanos para que estos reconozcan que tienen odio dentro y lo sanen. ¿Quién estaría dispuesto a hacer este papel tan difícil sino alguien que nos ama más allá de lo indecible? Reflexionemos sobre esto antes de considerar a alguien culpable y condenarlo.
No puedo explicar con palabras todo lo que este curso me está cambiando por dentro, y por fuera, ni resumir todas sus enseñanzas en unas pocas líneas. Simplemente diré que cuando empiezas a ver el mundo diferente, éste cambia para adaptarse a tu nueva visión. Todo resulta más fácil, la vida fluye y los problemas se van solucionando. Sólo puedo decir que para mí, el curso está siendo efectivo. Me siento mejor conmigo misma y con los demás. Por eso he querido trasmitir esta experiencia. No me importa que muchos me consideréis una incauta, un bicho raro, una sectaria o una loca. No me importa si consigo que aunque sea una persona se acerque a este curso y halle algo de paz.
25 febrero, 2009
Entre crisis y pañales
Mi vida ha dado un giro de 180 grados, porque en este rato que no he compartido mi vida con el ciberespacio, he sido mamá de un nene precioso. Ahora tiene 2 meses, y como os imagináis me tiene más que ocupada cambiando pañales, dando biberones y haciendo carantoñas. Su nacimiento ha coincidido con el mejor momento de la crisis (o peor, según se mire) y para muestra un botón: cuando avisé en la empresa de que me cogía la baja de maternidad, me avisaron a mí, eso sí, "de buen rollo", de que mi contrato finalizaría en ese momento. ¿Ilegal? Ya lo sé, pero no me queda más remedio que tragar, porque allí es el único sitio donde puedo ejercer mi profesión (intérprete de lengua de signos) en mi comunidad autónoma.
Mi marido, por su parte, tampoco está en su mejor momento laboral, por lo que nos planteamos un cambio radical de aires. En nuestros delirios, provocados por la subida del euribor, hemos llegado a fantasear con emigrar a algún paraíso europeo. Y digo paraíso, porque en cualquier otro país de Europa se tiene un sueldo decente al mes, y eso es casi un lujo para el españolito medio.
Mientras disfruto de mi baja maternal, pienso seriamente en si cambiar mi ámbito laboral por completo. Me duele el alma cuando me imagino no volviendo a hacer lo que más me gusta, lo que me motiva de verdad y a lo que he dedicado mi ilusión durante los últimos 7 años. Pero es que no puedo continuar así. Quiero un trabajo que me permita estar con mi niño por lo menos una parte del día, y con el que pueda pagar la hipoteca. Creo que no es mucho pedir.
No es la primera vez que me planteo abandonar el mundo de la comunidad sorda, y siempre he encontrado algún aliciente o señal en el camino que me ha animado a continuar. Hoy vuelvo a buscar esa señal. La busco esperanzada. Espero con los ojos bien abiertos, los oídos atentos, y el corazón encogido.
15 abril, 2007
Save the Cheerleader, Save the World
Aquí os dejo el trailer en inglés de la serie "Heroes", una de mis favoritas de los últimos tiempos. Va de un grupo de personas de diferentes partes del mundo, aparentemente normales, pero que empiezan a descubrir que tienen poderes extraordinarios. Mientras aprenden a controlar su propio poder, descubren que no son los únicos y que todo lo que les está sucediendo tiene un último propósito: salvar al mundo. Otra serie adictiva para mi colección.
De vuelta a la tecla
Ya más serena y con una pequeñas remodelaciones, me dispongo a hacer borrón y cuenta nueva, a ver si me centro y puedo escribir en unos plazos razonables.
Últimamente me he visto rodeada por un virus peligroso que afecta cada vez a más mujeres de mi alrededor, tanto falmiliares como conocidas varias. Este virus hace que les crezca la barriga hasta límites insospechados (normalmente acompañada por las nalgas y las piernas) y tiempo después tienen una criaturita llorona que gasta y gasta el dinerito de sus papis sin parar.
Je, je, sé que es una forma extraña de ver la maternidad, pero es la más razonable. Mi hermana, cuatro años menor que yo, va a por el segundo; mi prima, de mi edad y con la que siempre me han comparado, con una cría de 6 meses; mis cuñados acaban de tener una nena hace 3 días; mi mejor amiga ya tiene 2; mis compañeras de trabajo caen como moscas...
Y lo más agobiante de todo no es que te rodee el virus, sino que automáticamente todos se giren a mirarte con esa carita de "ay, que se te pasa el arroz" y te suelten la típica pregunta "¿Y tú para cuando?".
Pues aún no, señora. Si lo pienso, aún no quiero echarme un mínimo de 11 kilos encima, de los cuales me quedaré alguno seguro. Aún no me veo con los dolores del parto, ni como un surtidor de leche ambulante abierto las 24 horas del día. Aún no quiero pensar en renunciar a todas las cosas que ahora puedo hacer, en gastar una fortuna en pañales, en libros de texto, ropita, carrito, sillita del coche, bañerita, cunita, hamaquita, tronita y todo eso que acaba en -ito/a, inventado para sablar a los nuevos padres.
Pero claro, ha nacido otra. Y llegas al hospital y subes a la planta de recién nacidos. En el pasillo, mientras buscas la habitación, oyes un tímido y débil lloro que te anuncia las sensaciones que te esperan tras la puerta que estás a punto de cruzar. Y entonces la ves, tan pequeñita, indefensa e inocente que te olvidas de todo. Todo la racionalidad se esfuma y sólo puedes contemplar su carita y maravillarte del milagro de la vida. Bienvenida, Nadia.
20 abril, 2006
Lost (Perdidos) 2ª Temporada
Creía que mis panzadas de Nip Tuck no podían superarse (por cierto, echan la 3ª temporada en la TV3 este domingo), pero desde que vi el primer capítulo de la 2ª temporada de Lost me engaché de una manera impresionante. La primera temporada ya tenía su aquello, pero en ésta se superan a sí mismos en surrealismo. ¿Que a qué llamo engancharse? Pues a tragarme en un día 8 capítulos, por ejemplo.Seamos claros, lo que intriga de la puñetera serie es saber qué narices pasa en esa isla, y por qué está esa peña ahí. Y en el capítulo 18 los guionistas hacen un guiño gracioso sobre una de las posibles hipótesis, como para demostrar que puede ser cualquier cosa que a esos pirados se les pase por la cabeza. Cuando acaba el capítulo te quedas pensando en sí será eso de verdad o te han tomado el pelo. Tras un rato dándole al coco yo me decanté por lo segundo. Ya juzgaréis vosotros mismos si la veis.
En esta temporada nos dan a conocer un poco más los enigmas que ya se planteaban con anterioridad, sólo que sigues sin saber qué sucede. Y para colmo de males se añaden nuevas intrigas y nuevos personajes que le ponen miga al asunto.
Por supuesto conoceremos más de las vidas de Kate, Jack y compañía. He de decir que, si bien al principio Jack me parecía muy mono, ahora cada vez me parece más soso y metomentodo. Por supuesto mis chicos favoritos siguen siendo Sawyer y Sayid, el primero por razones obvias para todas las féminas y ese toque de chico malo, y el segundo por su complejidad y por seguir entero después de la vida que ha llevado. De chicas me quedo con Ana Lucía, que tiene un par de ovarios, aunque eso le trae siempre problemas.
Una cosa curiosa de esta serie es que hasta ahora no se han utilizado en esceso las tramas románticas entre los personajes para captar el interés del espectador, lo que es poco habitual y no hace nada de falta. Sin embargo, ya se vislumbran ciertos atisbos de que algo va a suceder en ese sentido. No digo nada más.
Lo que no cambian son los golpes de efecto y las vueltas de tuerca, que se reservan siempre para el final de los capítulos, claro. Afortunadamente, cuando descubrí que existía 2ª temporada ya estaban disponibles 16 capítulos en inglés. Ahora hay 19, que por supuesto ya he visto. Tengo que mirar cuántos capítulos faltan por emitir aún, porque esto no tiene visos de acabar. ¿Habrá 3ª parte? No, por favor, no pueden alargarlo más. También están echando esta temporada en castellano en la Fox, pero van por el cap. 3. A mí, de momento toca esperar, que hasta el 3 de mayo no emiten el 20. ¿Y ahora con qué me vicio?
09 abril, 2006
La nueva peli de los hermanos Wachowski
En V de vendetta, que yo me empeño en llamar equivocadamente 5 de vendetta, se tratan temas de ferviente actualidad, aunque el espectador será el que juzgue si se hace con acierto o no. Las "sutiles" alusiones y críticas al gobierno americano son constantes, además de presentar una visión muy particular del terrorismo y de cómo los gobernantes mueven los hilos para controlar a la población. Es imposible no identificar el transfondo de la película, ambientada en un futuro cercano, con la actual situación del mundo y las neuras que nos preocupan a todos (¿o son otros los que nos hacen tener esas neuras?). Tal y como dice muy acertadamente V, el protagonista enmascarado al estilo del fantasma de la ópera: "el pueblo no debería temer a los gobernantes, los gobernantes deberían temer al pueblo".
Natalie Portman es el único rostro realmente conocido de la cinta, puesto que a los demás te suena haberlos visto en algún lugar, pero no recuerdas dónde. La mujer no lo hace mal del todo, y es curioso verla con el pelo rapado al cero, al igual que hizo en su día Demi Moore para hacer La Teniente O'neal.
Es comprensible que este film haya tenido una gran polémica en EE.UU. y que se retrasara su estreno por lo reciente que estaba el atentado en el metro de Londres.
Recomiendo esta película a todo aquel que se le revuelvan las tripas viendo la televisión todos los días, y a los rojillos que, como yo, se ponen de los nervios cada vez que un político de derechas pone la democracia y la libertad como escusa para hacer una barbaridad o recortar un poco más (por qué no) los derechos de la gente. Es de esas películas que te dejan pensando cuando sales del cine y que te hacen seguir pensando en ella dos días después. ¡Abajo la tiranía y viva V y su cruzada contra los villanos!
Mi doble en South Park
Ésta soy yo en el hipotético caso de querer formar parte de la famosa serie South Park. Este "milagro" ha sido posible gracias a un programita de una página de fans de la serie, que te permite crear un personaje a tu imagen y semejanza seleccionando entre múltiples características (pelo, ojos, cicatrices, ropa de Terrance y Philip...). Además, puedes añadirle complementos tales como una marioneta del Señor Sombrero o una capucha de Keny. Por último, puedes colocar a tu nueva criatura en la calle central de South Park, en el colegio o ponerle el fondo que prefieras.Pero sin duda lo más divertido no es retratarse a uno mismo, sino crear personajes de gente que conoces, y partirte con el parecido.
Así que ya sabéis, si queréis reíros un rato y crear vuestro propio personaje, podéis hacerlo aquí.
La única pega es que para guardar el dibujo tenéis que hacer una impresión de pantalla y luego pegarla en el Paint o en otro programa de tratamiento de imágenes, puesto que el programa no permite guardar directamente. Por lo demás, altamente recomendable para estados de desánimo. ¡Qué os divirtáis!
17 marzo, 2006
Comida sana y al rico virus intestinal
Mucha gente me ha dicho que quiere que le contagie el virus, que también quieren perder dos kilos. Desgraciados, no sabéis lo que decís. Lo mal que se pasa no se lo deseo a nadie. Además, infelices, los dos kilos los recuperas nada más abrir la boca para comer tu primera tostada de jamón york.
Sobra decir que después de eso estaba echa polvo. Pues al parecer mi cambio de dieta unida al virus, hicieron que me bajara el hierro a lo bestia, con lo que tenía una anemia de aquí te espero. Ahora me estoy tomando hierro y he vuelto a mi dieta grasienta y llena de carne y alimentos ricos en hierro. Al parecer hay personas que necesitamos comer mucha carne para mantenernos bien. Supongo que tendrá que ver con el metabolismo y con el gasto de energía. Es cierto que yo siempre he sido una persona con mucha energía y estaba como ralentizada. Nada, a comer a lo bestia y espinacas como popeye. Y si luego no cabe el bikini mala suerte, que lo importante es la salud.
01 marzo, 2006
Nueva terapia esotérica
Se trata de una especie de trabajo para descubrir qué se esconde detrás de las relaciones dentro de tu familia y sanar las posibles tensiones que existen. Hasta aquí no se diferencia mucho de lo que puedas hacer en el psicólogo. Pero el método es algo peculiar y funciona de manera parecida a la coescucha, que ya comenté en otro post. Una persona de la reunión se ofrece para constelar sobre la relación con algún miembro de su familia. Entonces, elige de entre los presentes a alguien que represente a su padre, madre, hermanos u otros familiares (depende de lo que quiera constelar). Estas personas que elige no son de su familia, es más, se aconseja que sean desconocidos.
Las personas elegidas salen delante de la gente y se espera a que suceda "algo". Y al parecer, algo sucede. Curiosamente las personas empiezan a sentir ciertas cosas (incomodidad, rechazo hacia algún compañero, etc). La escena la dirige la que modera la reunión, una tía especialista en constelaciones familiares, que dicen que es la caña. Les pregunta a cada uno qué sienten hacia cada uno de los demás y, poco a poco, se va recreando una representación. La persona que constela y ha elegido a sus familiares, únicamente observa la escena y lo que sucede. Según me han contado reconoces a tu familia en la forma de actuar de esas personas y entiendes muchas cosas sobre cómo se sienten los miembros de tu familia. Además, puesto que los patrones familiares suelen repetirse generación tras generación (por llevarlos en los genes y copiarlos de nuestros padres), de esta manera dicen que se consigue sanar lo negativo que se ha acumulado durante varias generaciones en tu familia y evitar que se repita.
Esa es toda la información que tengo por el momento, puesto que no voy hasta el 25 de marzo. Sí, por supuesto que me he apuntado. Yo me apunto a un bombardeo si las fuentes adecuadas me lo aconsejan. Cierto es que parece inverosímil, pero tras ver lo que sucede en las reuniones de coescucha, yo ya no digo "imposible" hasta que lo pruebo. De todas formas, lo comprobaré a finales de este mes y os contaré qué tal me fue. Uff, y me voy a cenar que me rugen las tripas.
Clarividencia (parte 4)
El concierto de rock era en la sala de un pequeño pub de las afueras de la ciudad. El calor del interior de la sala contrastaba con el frío invernal del exterior, lo que hacía que nada más entrar por la puerta se apoderara de los presentes la sensación incómoda que precede a la sudoración.
Tras la cola de la entrada, Celeste y sus amigas pudieron acceder por fin al local. Se abrieron paso entre la gente para colocarse en el centro de la sala. El concierto iba a empezar ya y Sandra miraba nerviosa alternativamente su reloj y la puerta. Al cabo de un los ojos se le iluminaron. Ana y Celeste se dieron la vuelta y vieron a Sandra besar a un chico alto y moreno, que la rodeó con sus brazos. Sonrientes, se acercaron a ellas cogidos de la mano.
- Eh, pues no está nada mal el tío. Joder con la Sandra. –le comentó Ana a Celeste por lo bajini.
- Chicas, éste es David... David, éstas son Ana y Celeste.
El concierto estaba a punto de empezar. Se oyeron algunos gritos cuando los artistas salieron al escenario con sus guitarras.
Sudor, todo era sudor. La gente saltaba y cantaba al ritmo de la música estridente. Celeste iba de un lado a otro saltando, intentando seguir el ritmo de los demás y no acabar aplastada. Pero no estaba allí. Pensaba en Luis y lo que le había dicho Elvira. Pensaba en Jorge y en cómo miró a Ana aquel día en el Roxy. Miraba de reojo a Sandra y David y sintió envidia de su felicidad. Algo en su interior la impulsaba a seguir saltando.
La masa humana empezó a volverse más inestable. El ritmo regular se rompió y algunos se empujaban los unos contra otros mientras seguían saltando y gritando. Algunos espectadores se apartaron, avasallados por la violencia de la multitud. Ana se había separado del grupo nada más empezar el concierto. Aquello de saltar y sudar no iba con ella. Poco después, Sandra se reunió con ella en la barra. David se ofreció a acompañarla, pero ella se acercó para chillarse algo al oído.
- ¡Quédate tú y disfruta del concierto! ¡Y de paso le hechas un ojo a Celeste, que no sé que hace ahí metida donde hay más follón!
Celeste se dejó contagiar poco a poco por la locura colectiva. Ella también chillaba. Chillaba por dentro y por fuera. La imagen de Jorge mirando a Ana el pub volvió a su mente. ¿Por qué se sentía tan vulgar e insignificante?
David se puso a su lado, intentando frenar la violencia de los que la zarandeaban de un lado a otro. Ella estaba como ida, gritando sin parar. Ambos se movieron al ritmo de la gente. Chocaban el uno contra el otro en cada salto. Las gotas de sudor salpicadas de los cuerpos empapados parecían estar flotando en el aire. Celeste deseó que Jorge estuviera allí en ese momento y poder chocar con él involuntariamente, del mismo modo que estaba chocando con los que la rodeaban. Quizá en alguno de aquellos encontronazos íntimos y resbaladizos, él se diera cuenta por fin de lo que sentía por él y fueran a esconderse a una esquina del pub, uno en brazos del otro, para saborear la sal en su piel.
Pero era imposible, tan imposible que dolía y tenía que seguir gritando. Un momento más tarde, una de las embestidas de la gente la hizo tambalearse de tal modo que iba a caer al suelo. Pero David estaba a su lado y la cogió en el último momento por un brazo. La mano le resbaló gasta la muñeca de Celeste y la atrajo hacia él. En ese momento, ella se sintió extraña., un flash la cegó y una escena le vino a la mente...
“Era una habitación sencilla y cálida. Había un chico de pie junto a la cama, desnudo de cintura para arriba. Le reconoció enseguida. Era David, al que acababa de conocer. Abrazaba a una chica. Le apartaba el pelo y le hundía la cara en el cuello, acariciándole la espalda. Oyó los suspiros de ambos y los besos. De repente, él empujó a la chica sobre la cama...”
Celeste se desvaneció y David tuvo el tiempo justo de cogerla para evitar que cayera al suelo. Salieron de la multitud y Ana y Sandra se acercaron asustadas. Entre los tres la llevaron hacia la barra y la sentaron en uno de los taburetes. Después de abanicarla con unos folletos que les dio la camarera, Celeste abrió los ojos. Parpadeó varias veces, volviendo a la realidad y sin entender aún lo que había ocurrido.
- Celeste, tía, ¿te encuentras bien? –Preguntó Ana.
- Cre... creo que sí.
- Menudo susto nos has dado.
- ¿Qué... qué me ha pasado?
- No lo sé, –dijo David.- De repente se te han puesto los ojos en blanco y te has desplomado. Menos mal que he podido cazarte al vuelo.
Celeste se levantó, asegurando que estaba bien, sólo había sido un pequeño mareo. Pero ¿Qué le había pasado? ¿Había sido una alucinación? Quizás era por el calor.
- Será mejor que me vaya a casa. Estoy cansada y creo que el calor me ha afectado un poco.
- ¿Tan pronto? –se quejó Ana- pero si el concierto aún no ha terminado...
- Déjala, que no se encuentra bien. ¿No le ves la cara? Parece que haya visto un fantasma. –dijo Sandra.
- Si quieres te llevamos en mi coche –se ofreció David. –Es mejor que te no te vayas sola, no vaya a ser que te vuelva a dar un mareo de esos en plena calle. Voy a traerlo, vosotras salid a la puerta.
Y dicho esto, se alejó hacia la salida.
- ¿A que es majo? –dijo Sandra.
- Pues sí, lo parece –dijo Celeste aún algo confusa.
- Yo le daría un 8, desde luego. –dijo Ana.
Las tres rieron la gracia y se dispusieron a salir del local.
David detuvo el coche frente al portal de Celeste y ésta bajó del coche.
- ¿Seguro que no quieres que te acompañemos arriba? –Preguntó Sandra.
- Seguro, iros tranquilos. Estoy bien. Gracias por traerme.
- Buenas noches.
- Buenas noches.
Mientras entraba en su casa, Celeste empezó a darle vueltas a lo sucedido. ¿Qué le había pasado? Había sido como uno de sus sueños, pero esta vez no estaba dormida. Como en sus sueños, había visto la escena perfectamente, con todo detalle. Era como si ella estuviera allí, como si fuera la espectadora de una película que iba pasando delante de sus ojos. Se preguntó si estaría loca. No, no había que exagerar. Estaba cansada y el calor la había afectado un poco, eso era todo.